lunes 2 de enero de 2012

Héroes





Don Silvestre Ignacio Zubitur y Goñi.




Si hay algo que me duele especialmente, sobre todo en materia política, es el hecho de que la zarpa aberchale haya herido con profundidad algunas partes de mi queridísima Navarra, rompeolas de las Españas. El tercio norte de la histórica región foral, y algunas poblaciones dispersas del resto del Viejo Reino, ofrecen apoyo político año tras año a la alimaña proetarra, tracionando así la memoria y tradición de sus mayores.



Pero siempre, en medio de la desolación, aparecen signos de lo que don Miguel de Unamuno dijo en su momento, "Dios no puede olvidarse de España". En medio de esa herida supurante de la aberchalización de Navarra del norte, domeñada en su indómito espíritu de libertad, nos aparecen pruebas ciertas de que no todo está perdido, y de que la luz siempre puede más que la oscuridad.


Sobre esas ciertas luces marcha el comentario de hoy. Sobre el ejemplo de tres hombres, tres españoles, tres navarros y tres leizatarras cuyo tamaño moral equivale al de la Catedral de Burgos. Se llaman José Javier Múgica Astibia, Silvestre Zubitur Goñi y Pedro (Pello) Urquiola Cestau. En su biografía se puede resumir lo más vivo y auténtico de la reciente historia navarra.



Al primero, a José Javier Múgica Astibia, lo asesinó la ETA colocándole una bomba en la furgoneta en la que trabajaba. Era concejal de UPN en Leiza, y ya le habían amenazado en múltiples ocasiones. Él se negaba a esconderse. Los navarros de verdad son los tíos más valientes de la Península. ¿Cuál era el supuesto crimen de Múgica para las alimañas? Pues sencillamente ser español en Navarra, curioso crimen en alguien que era más navarro que el bosque de Irati. Dueño de una tienda de productos fotográficos. Cómo se ve, un peligrosísimo elemento subversivo. Los hijos de puta le dejaron viuda y tres huérfanos. Tenía 59 años, la edad actual de mi santo padre. Su viuda, Reyes Zubeldia, sigue siendo un espejo de decencia, coraje y españolía de bien. Ante ellos, mi españolismo es de cartón-piedra. No se puede más que rendirles emocionada admiración. Un gramo de esta gente tiene más humanidad que todos los vecinos aberchales de Leiza juntos.


El segundo de ellos es un histórico de la resistencia navarra contra el régimen nazi aberchale. Se llama Silvestre Zubitur Goñi, y es concejal de partidos españolistas en Leiza y alrededores desde hace 20 años. Digo partidos y no singularizo, porque ha pasado por unos cuantos a lo largo de su vida. Ahora forma parte de Derecha Navarra y Española (magnífico nombre), pero antes lo fue del PP y de UPN. A Zubitur no le importan las siglas, le importan los principios. Es uno de los últimos grandes navarros, como su amigo el capitán y aventurero recientemente fallecido Carlos Etayo Elizondo, como el poeta Ángel María Pascual o incluso como el infatigable comunista Jesús Monzón. Ahora anda de concejal en otro pueblo navarro y aberchale, Garinoaín, esta vez situado en la Media Navarra-Ribera, en el que los de su nuevo partido, DNE, al no validarse otras candidaturas (aberchales, claro), han resultado ganadores de las elecciones municipales. Por supuesto, las alimañas proetarras no dejan de hacer de las suyas. Ahora no matan, o eso dicen, pero sabemos todos la credibilidad que merecen las ratas. Zubitur, ni que decirlo tiene, es carlistón de pura cepa, como así se define él mismo.



El tercero de tan honrosa lista es otro carlistón de tomo y lomo, Pello Urquiola Cestau. Pastor de ovejas siendo joven, ha sido concejal del PP y de UPN en Leiza cuando los años duritos de la ETA. Urquiola tiene también a gala ser el último bertsolari vivo que compone estrofas en el auténtico dialecto vascuence del valle de Leiza. Se opone frontalmente a la euskaldunización de la lengua de sus mayores, en la que él mismo se crió y en la que mejor se expresa, y ejerce su magisterio moral, ético y político desde su puesto de concejal por UPN en su Leiza natal. Del poeta Urquiola son los versos que pongo a continuación, versos que cantó al poner broche final a la manifestación en favor de la unidad de España que tuvo lugar el 21 de enero de 2006:



Yende asko bildu ga hemen



Iruñeko emparantzan.



Españie bat bakarra dela



guk ez du yartzen zalantzan.



Nazionalixtek bakarrak die



yartzen duenak balantzan.



Beti esken aritzen die



eskazaleharen antzan.





Bestek ezerre eskañi gabe



guk badu geren zutabea.



Olako gauzek ekusi eta



yarritzen zat nahi gabea.



Nek badauket Ibarretxek baño



askoz ere plan hobea.



Españie bat bakarra



haundie eta librea.





Nos hemos reunido mucha gente



en esta plaza de Pamplona.



Nosotros no tenemos duda



que España es sólo una.



Sólo son los nacionalistas



los que lo ponen en la balanza.



Siempre están pidiendo



como unos pedigüeños.





No hace falta que nadie nos



ofrezca nada, pues ya tenemos



nuestras estructuras, y cuando



oigo esas cosas, se me pone



en el cuerpo un terrible malestar.



Yo ya tengo mejor plan que



el que quiere Ibarreche.



España, una, grande y libre.





Los tres eran íntimos amigos. He ahí una cuadrilla que merece el primer post del año 2012, que amenaza con dejar en bragas al anterior. Mejor, así saldremos antes de esta depresión estúpida en la que nos ha metido la codicia y el endiosamiento.



El próximo post irá sobre un tema apasionante: la Armada invencible y su Leyenda Negra. Estuvimos realmente cerca de darles su merecido a los piratas ingleses, realmente cerca...






PD: 100.000 millones de euros más en avales para la banca (el 10% de nuestro PIB anual). Es mi gobierno, sí, y encima es de mi partido, sí, pero siento náuseas cada vez que veo a un banquero quejándose por algo. Y los hijos de su madre cobrando cifras millonarias (Rato, entre fijo y variable, 3-4 millones de euros anuales, entre quinientas y seiscientas veces el salario mínimo interprofesional), con un veintitantos por ciento de paro.


Menudo liberalismo. Y menudo asco.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Deberías dedicarle algunas palabras a Blas de Lezo y Olavarrieta tambien. Otro de los personajes olvidados en nuestra historia. Y además nacido en Pasajes....

Manute

Ildefonso Celedonio dijo...

para el siguiente post ¡no olvides la contraarmada¡¡

El dueño de este chiringo dijo...

Querido Manute, hace un par de años dediqué una sabanita al inmenso marino de guerra don Blas, héroe español donde los haya. Pero lo recordaré un día de estos.

Anónimo dijo...

Mayo de 2008. Muy bueno.

Manute

Engagement dijo...

Increíble que su suegro sea el Ministro de Defensa. Aconséjele sibilinamente dar un golpe de Estado e instaurar una democracia patriótica en la que no tengan cabida autonomías, nacionalismos ni demás catetadas de pueblo.